La lucha de Xavi, el vals del Barça

“Me gustaría ser recordado como alguien que lo ha dado todo por el Barça y por la Selección, que ha querido ganar siempre. Que ha intentado siempre mirar por el colectivo. Y por encima de todo, un apasionado de este deporte, un futbolero hasta la médula. Nada más”, Xavi

Me enganché al fútbol tras el Mundial de Corea y Japón y por aquel entonces el Barcelona pasaba por uno de sus peores momentos, varios años sin títulos y aún habría que sumar un par más. Carles Puyol era la pieza a la que se agarraban todos los culés por su garra y capacidad de sacrificio, que alcanzó su mayor manifestación física en un partido contra el Lokomotiv. Hubo épocas en la que se solía decir que podría acabar su trayectoria en el Milan de su admiradísimo Paolo Maldini, pero finalmente se retiró como hombre de una sola camiseta. Del verano de 2002 solo había permanecido hasta hoy Xavi Hernández, quien tuvo algún coqueteo con el Milan en los albores de su carrera antes de decidir desarrollar su vida como futbolista en el Camp Nou, el estadio que anhelaba desde que llegó al club con once años. Hasta hoy.

XAVI_PETIT_.v1384195616

Hagan lo que hagan Xavi y el Barça en los tres partidos que les quedan juntos, sus nombres ya están ligados para siempre. Y no solo por sus números, ya impresionantes per se. Xavi ha sido durante años el garante del juego de posición del Barça, el baluarte del estilo implantado por Cruyff, el mejor organizador del balón. Toque, control, liderazgo y un hombre capaz de dar siempre la velocidad necesaria para que el Barcelona estuviera cómodo y dominara. No fue un hombre de gestos técnicos innecesarios, siempre volcado al pase aunque algunos detalles técnicos dejó. Su regate más famoso es esa vuelta sobre sí mismo que él catalogó simplemente como un método de supervivencia.

La consagración de Xavi no fue precisamente fulgurante. Sus primeros años estuvieron marcados por el contagio al equipo de la inestabilidad institucional. Aunque debutó salvando a Van Gaal y ganando la Liga, tuvieron que pasar varios años hasta que llegó su gran explosión en la vertiginosa segunda vuelta del año uno de Rijkaard. La construcción de un entorno más acorde al fútbol de Xavi, con un socio como Deco, permitió al equipo volver a campeonar en España y Europa. El siguiente punto de inflexión llegó con la selección española de Luis Aragonés, a la que lideró en la Eurocopa de 2008 y fue proclamado mejor jugador del torneo, y con el nombramiento de Guardiola como entrenador del Barcelona, con el que ganó el triplete y firmó el mejor fútbol reciente de la historia del club. Sin embargo son los malos momentos los que ponen a prueba la lealtad, y cuando las copa dejaron de entrar en las vitrinas, en la opinión pública volvió a ponerse en duda la conveniencia de mantener el estilo. La obsesión de Xavi fue mantener la idea de llegar a los títulos a través de un juego ofensivo, que controle la posesión y se base en jugadores de talento. Su discurso idealista me recuerda a algunos monólogos iniciales de series de Aaron Sorkin. El nombre del guionista neoyorkino fue lo que se me vino a la cabeza mientras Xavi respondía hoy en rueda de prensa a Toni Padilla.

“Hemos tenido que luchar a veces contra cultura futbolística. Cuando las cosas no van bien en esta casa se tiende a decir que tiene que ponerse gente de 1,80, gente más física. El Barça ha ganado los últimos treinta años, desde la llegada de Johan, jugando al fútbol, con jugadores de talento y técnicos. Creo que nos equivocamos si queremos hablar de jugadores más físicos o de jugar de otra manera. El Barça ha ganado y ganará históricamente jugando como todos queremos, jugando bien al fútbol, siendo dominadores del juego y siendo protagonistas. No ha sido una carrera fácil, sobre todo los comienzos, cuando la gente no creía en mí no se fiaba. Como decís, yo era la esencia del juego. Era protagonista cuando ganábamos, pero también cuando se perdía. Van en contra de la esencia: la esencia no vale y la esencia se tiene que ir. Por tanto no ha sido una carrera muy fácil. Pero soy muy cabezón, muy cabezón y muy del Barça. Pero lo cabezón que soy me ha ayudado para continuar, no bajar los brazos y demostrar que el Barça puede ganar de esta manera”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s