Los hijos de mil derrotas

Hace poco menos de un año desarrollaba el Mundial en Brasil, con sus sorpresas -en las primeras rondas- los artículos de Enrique Ballester y el fracaso de España. Como decía el autor de Infrafútbol -reseña próximamente en Honrarás al balón– el Mundial son los primeros cuatro días. Pero para llegar hasta allí, algunos países deben superar unas eliminatorias que los asiáticos ya han abierto esta semana, a tres años de los días inaugurales de Rusia 2018, que podría acumular también tres partidos en una jornada pero no un Costa Marfil – Japón a las tres de la mañana.

En estas primeras rondas juegan los nadie: los que derrota tras derrota se han ido hundiendo en la clasificación global, de hecho tres de los seis partidos los han ganado quienes nunca habían ganado un partido oficial y/o es la primera vez que participan en un ciclo mundialista. El caso más paradigmático es Bután, país de menos de 800.000 habitantes que llegaba como colista de la clasificación (209º) y ganó por la mínima en Sri Lanka (174º) con un gol del jovencísimo Tshering Dorji (19 años), que con el 16 en el torso protagoniza la foto que preside el artículo; también es el caso de Timor Oriental (185º), que ganó 4-1 a Mongolia (195º) con un doblete de Chiquito do Campo; y Brunei (198º), que se impuso a China Taipei (188º) gracias a Said. No fue la primera pero también se apuntaron victorias Yemen (175º) contra Pakistan (170º), India (173º) ante Nepal (180º) y Camboya (182º) sobre Macao (187º). El martes se jugarán las vueltas.

No es probable que alguno de estos países se clasifiquen a la fase final del Mundial, o que ni siquiera llegue con opciones a las últimas jornadas con opciones de clasificarse; el mismo caso ocurre en Europa con las selecciones que acaban acumulando goleadas salvo milagro que a menudo celebran también extranjeros no sin cierta condescendencia pero con alegría cuando hay equipos que poco a poco articulan combinados con jóvenes que permiten cambiar inercias. Aquí seguiremos soñando con que haya selecciones que nos lo hagan pasar bien en grandes torneos -ayudando además a difundir ¿más? el fútbol- al menos en las primeras fases ante la solemnidad con la que a veces afrontan los partidos las grandes selecciones (mención especial para Brasil: llorando de emoción por pasar a octavos, en casa, Brasil, pentacampeona).

Actualización (17 de marzo):

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s